Daniel Goleman se equivoca cuando dice que debemos dominar los sentimientos y las emociones. Lo que debemos controlar es la química que, a través de los neurotransmisores cerebrales, produce esos sentimientos y esas emociones. José Antonio Marina en “La inteligencia fracasada” destaca que “las emociones se vuelven irracionales cuando se adueñan, no solo del corazón, sino de toda la mente humana, La inteligencia – continua Marina -, nuestro gran recurso, resulta zarandeado por los sentimientos que no sabe manejar”. Insisto, lo que no sabemos manejar es la química que produce esos sentimientos y emociones. Por otra parte, es también esa química (neurotransmisores cerebrales) la que se adueña del corazón que es, como le dice el monje al Corto Maltés en “La balada del Mar salado”, “un músculo que bombea sangre, no sentimientos”.
Relataré una muestra de la química del amor. Imagínense que usted, lector (también podría ser al revés y sería una mujer en vez de un hombre), está sentado en un taburete y apoyado en la barra de un bar, con un taburete vació al lado suyo, ninguno más. En el otro extremo de la barra dos hombres hablan sentados en otro par de taburetes. Usted está apoyado en la barra, más bien recostado. De pronto se abre la puerta del bar y aparece una mujer, es su mujer diez, su tipo, el arquetipo con el que ha soñado toda la vida. Ella mira el taburete vacío que está junto a usted y avanza hacía él, solo tardará diez segundos en llegar. Diez segundo en los que su cerebro activará un centenar de neurotransmisores que enviará a diferentes lugares de su cuerpo.
El primero la adrenalina que le hará ponerse en una posición más erguida, sacando pecho. Si usted fuera un pavo real abriría su cola para mostrar toda su variedad de colores, pero no es un pavo real y tiene que conformarse con una postura más varonil. La adrenalina reducirá también sus ganas de orinar: ¡no es el momento!, así como dilatara sus ojos, porque el cerebro sabe que la primera mirada con ella será crucial.
El segundo neurotransmisor que el cerebro activa es la “feniletilamina”, que es la responsable de que, sin saber porque, aparezca en su cara una sonrisa tonta. El cerebro no activará una sola molécula de feniletilamina, sino varias para que esa sonrisa tonta perdure en su rostro. También se activará la noreadrenalina para que sus pensamientos sean más ágiles, para que sus respuestas sean ingeniosas.
Ella ya está a pocos metros del taburete y el cerebro nos lanza una descarga de oxitocina, la molécula del amor, que hará que , aunque usted este apoyado en la barra más pringosa que se ha encontrado en su vida, aunque el local sea lo más hortera de la ciudad, aunque huela a refritos, la oxitocina le hará creer que está en el lugar más maravilloso del mundo con la princesa de sus sueños que se acerca hacia usted. Y, tras la oxiticina, una descarga de endovalium que provocará que su imaginación se dispare y se vea abrazado y besándose con la recién llegada.
Ya está a su lado preguntando si el taburete está ocupado, y usted, con la sonrisa tonta acuestas, diciéndole que está libre. Mientras el cerebro desprende nuevos neurotransmisores como la testosterona y las feronomas que nos dan ese olor al tigre que llevamos dentro. Ahora el cerebro nos lanza una carga de profundidad, 400 miligramos de dopamina que hacen nuestro corazón lata apresuradamente, y nosotros sentimos esos latidos y decimos: ¡Estoy enamorado de esta mujer! Puse bien, nada de eso, el cerebro nos ha lanzado esta descarga de dopamina para que el corazón bombee más sangre a los órganos sexuales que tienen que estar preparados, igual que la ganadotropina los estimulara activada por el hipotálamo, un órgano que tenemos en el interior del cerebro profundo desde los tiempos reptilianos. Al mismo tiempo cuatro cientos millones de espermatozoides se moverán inquietos, contentos de salir y alcanzar el ovulo, pero también temerosos de ir a parar a las página centrales de Play Boy.
Bien, querido lector, eso es el amor…pura química que nos maneja y nos utiliza con la función de reproducirnos y sobrevivir. ¿Sabremos algún día manejarla? Por ahora solo sabemos tomar algún nootrópico y alguna dosis de dopamina.
Los tipos de sentimientos se pueden dividir en negativos (tristeza, miedo, hostilidad, frustración, ira, desesperanza, culpa, celos), positivos (felicidad, humor, alegría, amor, gratitud, esperanza) y neutros (compasión, sorpresa).
Los sentimientos, desde la psicología, se consideran las experiencias subjetivas de las emociones. Se tratan de las experiencias mentales de los estados del cuerpo que surgen cuando el cerebro interpreta las emociones que aparecen con los estímulos externos. Ejemplo: ves un tigre a lo lejos, experimentas la emoción del miedo y sientes horror.
Los sentimientos se originan en la región neocortical del cerebro y son reacciones a las emociones. Además, son subjetivos, siendo influenciados por las experiencias personales, recuerdos y creencias.
La diferencia fundamental entre emoción y sentimiento, según el neurocientífico Antonio Damasio, es que las emociones son respuestas involuntarias, una versión más compleja de un reflejo. Por ejemplo, cuando estas en peligro y el pulso se acelera. El sentimiento es ser consciente de esa emoción.
Los sentimientos forman parte del ser humano desde que nacen. Somos seres sensoriales y podemos percibir el mundo a través de los diferentes órganos de los sentidos.
Muchos estímulos despiertan sentimientos en nosotros: sentimos con lo que pensamos, con lo que observamos, con lo que escuchamos, con lo que olemos, con lo que tocamos o con lo que comemos.
Existen 6 emociones básicas en el ser humano: asco, ira, miedo, sorpresa, alegría y tristeza
En primer lugar, tenemos que diferenciar los sentimientos de las emociones.
Aunque en muchas ocasiones se utilizan estos dos términos de forma indistinta vamos a ver la definición de cada uno de ellos:
Las emociones son impulsos que comportan reacciones automáticas y constituyen un conjunto innato de sistemas de adaptación al medio por parte del individuo.
Por lo general las emociones tienen una duración menor que los sentimientos, y son las que impulsan y motivan a las personas a actuar. Son más cortas pero también más intensas.
Los sentimientos son bloques de información integrada, síntesis de datos de experiencias anteriores que ha vivido la persona, de deseos, de proyectos y del propio sistema de valores.
Se pueden entender los sentimientos como un estado subjetivo de la persona que se produce como resultado de las emociones que le provocan algo o alguien.
Son un estado de ánimo afectivo y por lo general son de larga duración. Constituyen una guía interna de cómo la persona dirige su vida y se enfrenta al entorno.
Las funciones de los sentimientos: ¿para qué sirven?
Los estudios coinciden en señalar cuatro funciones principales de las emociones:
Son el punto de vista subjetivo y particular del sujeto
Sirven para establecer su vinculación con el mundo. Tanto las personas, como los conocimientos, como el entorno que percibe el individuo pasan por el filtro de los sentimientos previamente.
Estos son los que interpretan si algo es conocido, querido, deseado o por el contrario rechazado.
Sirven para indicar a la personas un estado físico o mental
De una forma subjetiva y diferente para cada individuo, nos indican el estado en el que nos encontramos a todos los niveles (biológico, mental, social, económico, etc.).
Indican los valores según los que actúa la persona
A través de los sentimientos, la persona guía su conducta en una dirección u otra. Marcan las directrices, el camino a seguir. Facilitan una valoración de la realidad sobre la que actuamos de una forma determinada u otra.
Son la base de la conexión que nos une con el resto de las personas
Nos ayudan a expresarnos, comunicarnos y entendernos con los demás.
En primer lugar, los sentimientos modulan cómo nos encontramos y por tanto cómo actuamos.
Además, esta expresión la percibe la persona con la que estamos interactuando, indicándole en qué estado nos encontramos y actuando como la base de nuestra comunicación.
En segundo lugar, los sentimientos nos permiten desarrollar la empatía, nos ayudan a entender el estado en el que se encuentra el otro y facilita que nos pongamos en su lugar y así podamos comprenderle y ayudarle.
Lista de los 17 tipos de sentimientos en el ser humano
Podemos dividir los sentimientos en tres tipos en función de las reacciones que provocan en la persona que los experimenta: negativos, positivos y neutros.
Sentimientos negativos
Se manifiestan en forma de malestar en la persona y sirven para indicar que algo no va bien. Aunque la tendencia habitual es querer rechazar este tipo de sentimientos, es necesario convivir con ellos, analizarlos y extraer un aprendizaje.
Esto entre otras cosas, nos sirve para evolucionar como personas. Aunque a veces, pueden convertirse en generadores de estados más graves y derivar en enfermedades como la depresión o la ansiedad.
Esto ocurre si los sentimientos negativos son más fuertes que los positivos de forma reiterada y habitual.
Existe una larga lista de sentimientos que se pueden clasificar como negativos. Sólo vamos a nombrar y definir algunos de los más habituales:
1- La tristeza
Este sentimiento aparece como respuesta a acontecimientos que se consideran no placenteros o no deseables. La persona siente abatimiento, deseos de llorar y baja autoestima.
Los principales desencadenantes de la tristeza son la separación física o psicológica, la pérdida o el fracaso, la decepción o las situaciones de indefensión.
2- La ira
La ira se define como una respuesta de irritabilidad o cólera que aparece cuando la persona siente sus derechos vulnerados.
Los principales desencadenantes de la ira son situaciones en las que el individuo se siente herido, engañado o traicionado. Son situaciones que bloquean a la persona y le impiden alcanzar su meta.
3- El miedo
Este sentimiento se produce por la aparición de un peligro o por su posible aparición de forma inminente. Sirve como señal de alarma, de advertencia de la proximidad de un peligro para la integridad del individuo.
El miedo que siente la persona estará relacionado con los recursos o capacidades reales o subjetivas que tiene para hacerle frente.
Es decir, en los casos en los que la persona crea que no tiene recursos suficientes para afrontar la situación tendrá un sentimiento de miedo mayor que si se sabe capaz de salir airoso del acontecimiento.
4- La hostilidad
Se define como un sentimiento de resentimiento, acritud e indignación que va acompañado de respuestas verbales y/o motoras implícitas.
Los principales desencadenantes son la violencia física y el sufrir hostilidad indirecta. Cuando la persona percibe que otro individuo muestra hacia él o hacia algún ser querido de su entorno actitudes de irritabilidad, resentimiento o recelo.
5- La desesperanza
Este sentimiento se caracteriza por una creencia subjetiva de la persona de que tiene pocas o ninguna alternativa para modificar una situación desagradable. O se siente incapaz de movilizar su propia energía y utilizarla para su beneficio.
Este sentimiento se tiene muy en cuenta en los casos de personas con depresión porque, como han demostrado numerosos estudios, correlaciona con las ideas e intentos autolíticos.
Los principales desencadenantes suelen ser un declive o deterioro del estado físico y/o psicológico, aislamiento social y estrés de larga duración.
6- La frustración
Este sentimiento aparece cuando las expectativas de una persona no se ven satisfechas al no poder conseguir lo pretendido.
Cuando mayores son las expectativas o deseos por conseguirlo, mayor será el sentimiento de frustración si no se consigue. El principal desencadenante es el fracaso de un deseo o esperanza de conseguir algo.
7- El odio
Se define como la antipatía o aversión hacia algo o alguien. Además aparece un sentimiento de desear el mal para el sujeto u objeto odiado.
Los principales desencadenantes son las personas o acontecimientos que hacen sufrir o amenazan la existencia de la persona.
8- La culpa
El sentimiento de culpa surge de la creencia o sensación de haber traspasado las normas éticas personales o sociales especialmente si alguien se ha visto perjudicado.
El principal desencadenante es la falta (o la creencia de haberla cometido) que realiza una persona y que resulta en remordimientos y mala conciencia.
9- Los celos
Se define como el sentimiento que experimenta una persona cuando sospecha que la persona amada siente amor o cariño por otra, o cuando siente que otra persona prefiere a una tercera en lugar de a ella.
Diferentes situaciones reales o percibidas como amenazantes por la persona pueden desencadenar este tipo de sentimientos.
Sentimientos positivos
Estos sentimientos son los que generan en la persona un estado de bienestar subjetivo, en el que la situación se valora como beneficiosa e implican sensaciones agradables y deseables.
Además numerosos estudios han indicado los beneficios de tener sentimientos positivos, destacando entre otros:
Mayor flexibilidad de pensamiento
Favorece la creatividad y una visión más amplia de la situación.
Funcionan como amortiguador de los sentimientos negativos porque ambos son incompatibles. Protegen la salud física y mental de la persona, por ejemplo actuando contra el estrés y previniendo las consecuencias nocivas de éste. Y favorecen los vínculos sociales, no sólo producen bienestar en nosotros si no también en los que nos rodean.
A continuación vamos a nombrar y definir los sentimientos positivos más comunes:
10- La felicidad
Este sentimiento tiene un gran impacto en la persona. Es la forma en la que se valora la vida de forma positiva en su conjunto y en sus diferentes vertientes como la familia, la pareja o el trabajo.
Se han demostrado toda una serie de beneficios derivados de la felicidad como el aumento de la empatía, la creatividad, el aprendizaje o las conductas altruistas.
Los principales desencadenantes son la consecución por parte de la persona de logros u objetivos que pretende y la congruencia entre lo que desea y lo que posee.
11- El humor
Se refiere a la percepción de un estímulo como divertido y puede ir acompañado de expresiones físicas como la sonrisa o la risa. Además dota a la persona de una buena predisposición para realizar una tarea.
Los desencadenantes pueden ser muy variados y de diversa índole aunque suele estar implicada una situación o ambiente social.
12- La alegría
Este sentimiento se caracteriza por producir un buen estado de ánimo y bienestar personal, además el individuo que se encuentra en este estado tiende a tener una actitud constructiva y optimista.
El desencadenante suele ser un acontecimiento que la persona percibe como favorable. También puede ir acompañado de algún signo físico como la sonrisa.
Puede ser un estado pasajero como consecuencia de un hecho concreto (aprobar un examen o conseguir un trabajo), o una tendencia vital o la actitud habitual con la que una persona dirige su vida.
13- El amor
Este sentimiento se define como el afecto que sentimos por una persona, animal, cosa o idea. Los desencadenantes son las percepciones o valoraciones subjetivas que hacemos de la otra persona.
Otros factores como la soledad o la inseguridad pueden llevar a sentir el amor como una necesidad.
14- La gratitud
Este sentimiento es el que se experimenta cuando una persona valora el favor o beneficio que alguien le ha concedido. Va acompañada del deseo de corresponder con el mismo trato.
Los principales desencadenantes pueden ser las acciones llevadas a cabo por otra persona, o un sentimiento de bienestar general que la persona valora y por tanto agradece tener.
15- La esperanza
Este sentimiento se define como la creencia por parte de la persona de que puede lograr los objetivos o metas que se ha propuesto. El individuo cree que tiene la capacidad o los recursos necesario para hacer frente a una determinada situación.
Además este sentimiento puede actuar como un estímulo, aportando motivación y energía que se dirige precisamente a conseguir aquello que se propone.
Los desencadenantes pueden ser muy variados. Por un lado la confianza que la persona tenga en sí misma. Y por otro lado una situación adversa puede predisponer a la persona a sentir esperanza para poder superarla.
Sentimientos neutros
Son aquellos que cuando se producen no derivan en reacciones agradables ni desagradables pero sí facilitarán la aparición de posteriores estados emocionales. Algunos de los principales sentimientos neutros son:
16- La compasión
Es el sentimiento por el cual una persona puede sentir piedad por otra que está sufriendo o que se encuentra en una situación desagradable y además se muestra dispuesto a acompañarla en ese proceso.
Los desencadenantes pueden ser variados, pero generalmente va unido a una situación desagradable por la que está pasando alguna persona del entorno, aunque no necesariamente tiene que ser un ser querido ni una persona conocida.
17- La sorpresa
Se define como la reacción causada por algo novedoso, extraño o imprevisto. La atención de la persona se dirige a procesar y analizar el estímulo que ha provocado la reacción.
Los desencadenantes son estos estímulos que no se esperan y que han aparecido de forma súbita, o que se dan en un contexto que no es el habitual.
¿Cuáles son los 17 Tipos de Sentimientos del Ser Humano?
Los tipos de sentimientos se pueden dividir en negativos (tristeza, miedo, hostilidad, frustración, ira, desesperanza, culpa, celos), positivos (felicidad, humor, alegría, amor, gratitud, esperanza) y neutros (compasión, sorpresa).
Los sentimientos, desde la psicología, se consideran las experiencias subjetivas de las emociones. Se tratan de las experiencias mentales de los estados del cuerpo que surgen cuando el cerebro interpreta las emociones que aparecen con los estímulos externos. Ejemplo: ves un tigre a lo lejos, experimentas la emoción del miedo y sientes horror.
Los sentimientos se originan en la región neocortical del cerebro y son reacciones a las emociones. Además, son subjetivos, siendo influenciados por las experiencias personales, recuerdos y creencias.
La diferencia fundamental entre emoción y sentimiento, según el neurocientífico Antonio Damasio, es que las emociones son respuestas involuntarias, una versión más compleja de un reflejo. Por ejemplo, cuando estas en peligro y el pulso se acelera. El sentimiento es ser consciente de esa emoción.
Los sentimientos forman parte del ser humano desde que nacen. Somos seres sensoriales y podemos percibir el mundo a través de los diferentes órganos de los sentidos.
Muchos estímulos despiertan sentimientos en nosotros: sentimos con lo que pensamos, con lo que observamos, con lo que escuchamos, con lo que olemos, con lo que tocamos o con lo que comemos.
Existen 6 emociones básicas en el ser humano: asco, ira, miedo, sorpresa, alegría y tristeza
En primer lugar, tenemos que diferenciar los sentimientos de las emociones.
Aunque en muchas ocasiones se utilizan estos dos términos de forma indistinta vamos a ver la definición de cada uno de ellos:
Las emociones son impulsos que comportan reacciones automáticas y constituyen un conjunto innato de sistemas de adaptación al medio por parte del individuo.
Por lo general las emociones tienen una duración menor que los sentimientos, y son las que impulsan y motivan a las personas a actuar. Son más cortas pero también más intensas.
Los sentimientos son bloques de información integrada, síntesis de datos de experiencias anteriores que ha vivido la persona, de deseos, de proyectos y del propio sistema de valores.
Se pueden entender los sentimientos como un estado subjetivo de la persona que se produce como resultado de las emociones que le provocan algo o alguien.
Son un estado de ánimo afectivo y por lo general son de larga duración. Constituyen una guía interna de cómo la persona dirige su vida y se enfrenta al entorno.
Las funciones de los sentimientos: ¿para qué sirven?
Los estudios coinciden en señalar cuatro funciones principales de las emociones:
Son el punto de vista subjetivo y particular del sujeto
Sirven para establecer su vinculación con el mundo. Tanto las personas, como los conocimientos, como el entorno que percibe el individuo pasan por el filtro de los sentimientos previamente.
Estos son los que interpretan si algo es conocido, querido, deseado o por el contrario rechazado.
Sirven para indicar a la personas un estado físico o mental
De una forma subjetiva y diferente para cada individuo, nos indican el estado en el que nos encontramos a todos los niveles (biológico, mental, social, económico, etc.).
Indican los valores según los que actúa la persona
A través de los sentimientos, la persona guía su conducta en una dirección u otra. Marcan las directrices, el camino a seguir. Facilitan una valoración de la realidad sobre la que actuamos de una forma determinada u otra.
Son la base de la conexión que nos une con el resto de las personas
Nos ayudan a expresarnos, comunicarnos y entendernos con los demás.
En primer lugar, los sentimientos modulan cómo nos encontramos y por tanto cómo actuamos.
Además, esta expresión la percibe la persona con la que estamos interactuando, indicándole en qué estado nos encontramos y actuando como la base de nuestra comunicación.
En segundo lugar, los sentimientos nos permiten desarrollar la empatía, nos ayudan a entender el estado en el que se encuentra el otro y facilita que nos pongamos en su lugar y así podamos comprenderle y ayudarle.
Lista de los 17 tipos de sentimientos en el ser humano
Podemos dividir los sentimientos en tres tipos en función de las reacciones que provocan en la persona que los experimenta: negativos, positivos y neutros.
Sentimientos negativos
Se manifiestan en forma de malestar en la persona y sirven para indicar que algo no va bien. Aunque la tendencia habitual es querer rechazar este tipo de sentimientos, es necesario convivir con ellos, analizarlos y extraer un aprendizaje.
Esto entre otras cosas, nos sirve para evolucionar como personas. Aunque a veces, pueden convertirse en generadores de estados más graves y derivar en enfermedades como la depresión o la ansiedad.
Esto ocurre si los sentimientos negativos son más fuertes que los positivos de forma reiterada y habitual.
Existe una larga lista de sentimientos que se pueden clasificar como negativos. Sólo vamos a nombrar y definir algunos de los más habituales:
1- La tristeza
Este sentimiento aparece como respuesta a acontecimientos que se consideran no placenteros o no deseables. La persona siente abatimiento, deseos de llorar y baja autoestima.
Los principales desencadenantes de la tristeza son la separación física o psicológica, la pérdida o el fracaso, la decepción o las situaciones de indefensión.
2- La ira
La ira se define como una respuesta de irritabilidad o cólera que aparece cuando la persona siente sus derechos vulnerados.
Los principales desencadenantes de la ira son situaciones en las que el individuo se siente herido, engañado o traicionado. Son situaciones que bloquean a la persona y le impiden alcanzar su meta.
3- El miedo
Este sentimiento se produce por la aparición de un peligro o por su posible aparición de forma inminente. Sirve como señal de alarma, de advertencia de la proximidad de un peligro para la integridad del individuo.
El miedo que siente la persona estará relacionado con los recursos o capacidades reales o subjetivas que tiene para hacerle frente.
Es decir, en los casos en los que la persona crea que no tiene recursos suficientes para afrontar la situación tendrá un sentimiento de miedo mayor que si se sabe capaz de salir airoso del acontecimiento.
4- La hostilidad
Se define como un sentimiento de resentimiento, acritud e indignación que va acompañado de respuestas verbales y/o motoras implícitas.
Los principales desencadenantes son la violencia física y el sufrir hostilidad indirecta. Cuando la persona percibe que otro individuo muestra hacia él o hacia algún ser querido de su entorno actitudes de irritabilidad, resentimiento o recelo.
5- La desesperanza
Este sentimiento se caracteriza por una creencia subjetiva de la persona de que tiene pocas o ninguna alternativa para modificar una situación desagradable. O se siente incapaz de movilizar su propia energía y utilizarla para su beneficio.
Este sentimiento se tiene muy en cuenta en los casos de personas con depresión porque, como han demostrado numerosos estudios, correlaciona con las ideas e intentos autolíticos.
Los principales desencadenantes suelen ser un declive o deterioro del estado físico y/o psicológico, aislamiento social y estrés de larga duración.
6- La frustración
Este sentimiento aparece cuando las expectativas de una persona no se ven satisfechas al no poder conseguir lo pretendido.
Cuando mayores son las expectativas o deseos por conseguirlo, mayor será el sentimiento de frustración si no se consigue. El principal desencadenante es el fracaso de un deseo o esperanza de conseguir algo.
7- El odio
Se define como la antipatía o aversión hacia algo o alguien. Además aparece un sentimiento de desear el mal para el sujeto u objeto odiado.
Los principales desencadenantes son las personas o acontecimientos que hacen sufrir o amenazan la existencia de la persona.
8- La culpa
El sentimiento de culpa surge de la creencia o sensación de haber traspasado las normas éticas personales o sociales especialmente si alguien se ha visto perjudicado.
El principal desencadenante es la falta (o la creencia de haberla cometido) que realiza una persona y que resulta en remordimientos y mala conciencia.
9- Los celos
Se define como el sentimiento que experimenta una persona cuando sospecha que la persona amada siente amor o cariño por otra, o cuando siente que otra persona prefiere a una tercera en lugar de a ella.
Diferentes situaciones reales o percibidas como amenazantes por la persona pueden desencadenar este tipo de sentimientos.
Sentimientos positivos
Estos sentimientos son los que generan en la persona un estado de bienestar subjetivo, en el que la situación se valora como beneficiosa e implican sensaciones agradables y deseables.
Además numerosos estudios han indicado los beneficios de tener sentimientos positivos, destacando entre otros:
Mayor flexibilidad de pensamiento
Favorece la creatividad y una visión más amplia de la situación.
Funcionan como amortiguador de los sentimientos negativos porque ambos son incompatibles. Protegen la salud física y mental de la persona, por ejemplo actuando contra el estrés y previniendo las consecuencias nocivas de éste. Y favorecen los vínculos sociales, no sólo producen bienestar en nosotros si no también en los que nos rodean.
A continuación vamos a nombrar y definir los sentimientos positivos más comunes:
10- La felicidad
Este sentimiento tiene un gran impacto en la persona. Es la forma en la que se valora la vida de forma positiva en su conjunto y en sus diferentes vertientes como la familia, la pareja o el trabajo.
Se han demostrado toda una serie de beneficios derivados de la felicidad como el aumento de la empatía, la creatividad, el aprendizaje o las conductas altruistas.
Los principales desencadenantes son la consecución por parte de la persona de logros u objetivos que pretende y la congruencia entre lo que desea y lo que posee.
11- El humor
Se refiere a la percepción de un estímulo como divertido y puede ir acompañado de expresiones físicas como la sonrisa o la risa. Además dota a la persona de una buena predisposición para realizar una tarea.
Los desencadenantes pueden ser muy variados y de diversa índole aunque suele estar implicada una situación o ambiente social.
12- La alegría
Este sentimiento se caracteriza por producir un buen estado de ánimo y bienestar personal, además el individuo que se encuentra en este estado tiende a tener una actitud constructiva y optimista.
El desencadenante suele ser un acontecimiento que la persona percibe como favorable. También puede ir acompañado de algún signo físico como la sonrisa.
Puede ser un estado pasajero como consecuencia de un hecho concreto (aprobar un examen o conseguir un trabajo), o una tendencia vital o la actitud habitual con la que una persona dirige su vida.
13- El amor
Este sentimiento se define como el afecto que sentimos por una persona, animal, cosa o idea. Los desencadenantes son las percepciones o valoraciones subjetivas que hacemos de la otra persona.
Otros factores como la soledad o la inseguridad pueden llevar a sentir el amor como una necesidad.
14- La gratitud
Este sentimiento es el que se experimenta cuando una persona valora el favor o beneficio que alguien le ha concedido. Va acompañada del deseo de corresponder con el mismo trato.
Los principales desencadenantes pueden ser las acciones llevadas a cabo por otra persona, o un sentimiento de bienestar general que la persona valora y por tanto agradece tener.
15- La esperanza
Este sentimiento se define como la creencia por parte de la persona de que puede lograr los objetivos o metas que se ha propuesto. El individuo cree que tiene la capacidad o los recursos necesario para hacer frente a una determinada situación.
Además este sentimiento puede actuar como un estímulo, aportando motivación y energía que se dirige precisamente a conseguir aquello que se propone.
Los desencadenantes pueden ser muy variados. Por un lado la confianza que la persona tenga en sí misma. Y por otro lado una situación adversa puede predisponer a la persona a sentir esperanza para poder superarla.
Sentimientos neutros
Son aquellos que cuando se producen no derivan en reacciones agradables ni desagradables pero sí facilitarán la aparición de posteriores estados emocionales. Algunos de los principales sentimientos neutros son:
16- La compasión
Es el sentimiento por el cual una persona puede sentir piedad por otra que está sufriendo o que se encuentra en una situación desagradable y además se muestra dispuesto a acompañarla en ese proceso.
Los desencadenantes pueden ser variados, pero generalmente va unido a una situación desagradable por la que está pasando alguna persona del entorno, aunque no necesariamente tiene que ser un ser querido ni una persona conocida.
17- La sorpresa
Se define como la reacción causada por algo novedoso, extraño o imprevisto. La atención de la persona se dirige a procesar y analizar el estímulo que ha provocado la reacción.
Los desencadenantes son estos estímulos que no se esperan y que han aparecido de forma súbita, o que se dan en un contexto que no es el habitual.
existen muchos sentimientos en las personas y aca te explica acerca de ella.
este video nos habla de los 6 tipos de emociones de los humanos
A algunos les gusta llamarlo: «demagogia«. Se creen que tildándolo así van a desprestigiar esta manera de escribir. Para míescribir con emociones refleja: «La verdad«. Qué no te andas con medias tintas, algunos pueden confundirlo con: «hacerse la víctima» , «manipular».
Muchas veces en anuncios de ONG’s, accidentes de tráfico utilizan las emociones pero lo hacen principalmente porque quieren transmitir lo que ocurre en realidad, no pretenden mentir. Por lo tanto, el 50% de las veces las emociones van asociadas a la pura verdad de corazón y los que pretenden desprestigiarlo o tacharlo de Sensacionalismo lo hacen porque tienen miedo a empatizar con las emociones de los demás.
Ahora voy a darte una serie de consejos ya seas actor, escritor, blogger, personaje público… Que te va a venir muy bien. Personalmente me encanta mostrar mis emociones pero dado que soy muy reacio en mostrarlas cara a cara me gusta plasmar mis emociones en papel, escribiendo. Y ahora veremos las ventajas e inconvenientes que ello supone.
INCONVENIENTES DE ESCRIBIR CON EMOCIONES
Te muestras tal cómo eres dejando qué los demás te juzguen.
Te expones más a la opinión de los demás
TE MUESTRAS TAL CÓMO ERES DEJANDO QUÉ LOS DEMÁS TE JUZGUEN
Aquí no hay truco. No hay vendemotos que valgan. Esa imagen de tío duro, frío, de gran coach invulnerable se evaporará, porque eres humano, con tus sentimientos, tienes miedos, sientes pena, tristeza a veces te dan ganas de dejarlo todo. Escribiendo con emociones dejarás salir tu alma y los demás te someterán a su juicio. Lo positivo es que eso te servirá precisamente para mejorar como persona.
TE EXPONES MÁS A LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS
Cuando yo escribo dando a conocer mi opinión se perfectamente a lo que me expongo. Critico a la iglésia católica y al cristianismo porque me parece una forma vulgar de sectarismo, muy manipulador y una forma de no enfrentar los problemas y lo digo abiertamente, me da igual lo que piensen los demás pero eso me somete a su juicio y opinión y obviamente los más cristianos estarán muy en contra de lo que yo piense. Pero es lo que tiene mostrar tus emociones, no escondes nada, te muestras desnudo, tal como eres y dejas que los demás te juzguen. ¿Tienes la valentia para quitarte la máscara?
VENTAJAS DE ESCRIBIR CON EMOCIONES
Eres muy noble
Estás por encima de lo que piensen los demás
No te averguenzas de tu personalidad
Te ayuda a mejorar como persona
ERES MUY NOBLE
Una de las cosas que yo personalmente valoro es la nobleza y la humildad. La capacidad de admitir nuestros errores, lo que hacemos mal y bien. Alguien que enmascara su personalidad y se muestra quién no es no tiene ni pureza, nobleza, ni dignidad ni humildad. La capacidad de decir tus virtudes y tus defectos sabiendo lo que está bien y lo que está mal es muy noble porque son pocas las personas que se atreven a hacerlo y aunque tus pensamientos no gusten a muchos la mayoría de las personas te admirarán por tu nobleza.
ESTÁS POR ENCIMA DE LO QUE PIENSEN LOS DEMÁS
Cuando eres capaz de mostrarte como eres, de dar a conocer tus emociones te sitúas en un nivel espiritual muy superior. Ya no vas a ser esclavo de lo que piensen los demás, vas a vivir muy feliz porque siempre vas a hacer lo que quieras y nunca te esconderás ni te avergonzarás por decirlo. La libertad es una de las cosas que nos hacen más felices, prueba de ellos es la larga lucha que llevamos llevando a cabo siglos y siglos por conseguir esa tan ansiada libertad.
NO TE AVERGUENZAS DE TU PERSONALIDAD
Mucha gente no se acepta, se desprecia, tiene baja autoestima… No avergonzarte de tu personalidad y mostrar tus emociones, tal como eres es un gran paso, no solo para ti sino para tu éxito propio y con los demás. No tienes que esconder que te gusta el porno, Marilyn Manson o cualquier otra cosa por lo que piensen de ti. Mostrar tus emociones a los demás es no avergonzarte de quién eres y ese es un gran paso por alcanzar una felicidad superior.
TE AYUDA A MEJORAR COMO PERSONA
¿Que es mejor? ¿Mostrar quién realmente no soy pero luego ser yo? ¿O que cuando muestro quén soy y veo que no funciona cambio mi personalidad para mejorar? Si vas falseando jamás cambiarás tu esencia, tu personalidad y eso es terriblemente negativo. No tenga miedo de mostrar tu personalidad al mundo, si no gusta, si va de mal en peor puedes mejorarte como persona hasta qué te sientas mejor contigo mismo y no genere conflicto con los demás. No finjas ser quién no eres, mejora como persona primero por ti y luego por estar en armonía con todos. Pero esto no significa que deba importarte la opinión de los demás, sino que si todo falla es porque algo haces mal y entonces es cuando puedes mejorar tu personalidad.
Esto se refiere cuando por ejemplo tu actitud no gusta a los demás o hace que pierdas amigos (por ejemplo) siempre puedes mejorar y cambiar para que las cosas te vayan mejor, en cambio si fingieras solo harías eso, fingir, pero seguirías estando igual de podrido por dentro. (Yo intento mejorar y cambiar – para mejor – cada día)
¿Alguna vez has sentido o pensado algo que te ha resultado difícil de expresar? Creo que a todos nos ha ocurrido alguna vez. No suele ser fácil expresar sentimientos como la ira, tristeza, amor, etc. Si conocemos los motivos por los que nos cuesta sacar hacia afuera lo que llevamos dentro, será más fácil solucionarlo.
Habitualmente, no expresar lo que se siente crea frustración y si nos vamos guardando las cosas, al final puede desembocar en estrés. A continuación vemos los 6 motivos más habituales por los que nos cuesta decir lo que sentimos.
Guardarse lo que uno siente no es positivo, pues al final todos esos sentimientos tienen que salir al exterior.
1. Perfeccionismo
Muchas personas piensan que los sentimientos negativos no deberían sentirse, cuando en realidad, todo ser humano a sentido alguna vez miedo, rabia, ansiedad, tristeza, etc.. Unos lo reconocen y sacan hacia afuera lo que sienten y otros lo ocultan porque piensan que es de débiles sentirse mal.
El perfeccionismo en este sentido es un pensamiento irracional, porque no hay ser humano perfecto que no se sienta mal alguna vez. La mayor valentía es reconocerlo. Ocultarlo y guardarse lo que se siente, a largo plazo podría dañar la salud. Si no es posible expresarse dentro de un entorno de confianza, por lo menos sería bueno escribir y sacar hacia afuera toda la negatividad sentida.
2. Miedo al rechazo
A menudo, el miedo al rechazo está detrás de la incapacidad de mostrar sentimientos, sobre todo los relacionados con el amor. Solemos creer que si nos declaramos y no somos correspondidos será humillante, cuando en realidad que no nos correspondan no es algo tan malo, no tiene nada que ver con la valía personal.
También a menudo se dejan de expresar desacuerdos por miedo al rechazo. Pero en realidad, es mucho mejor que alguien nos rechace por mostrar nuestras opiniones verdaderasque callarse por contentar, porque no veríamos si esa persona nos acepta tal cual somos.
3. Temor a entrar en conflicto
El temor a entrar en conflicto, consiste en no expresar las opiniones personales para no hacer daño o que no se enfaden. Este temor a enfadar, lo suelen tener las personas que no se ven capaces de enfrentarse a una discusión acalorada, se teme no estar a la altura cuando el otro pierda el control de las emociones.
Con este temor, se tiende a huir de los problemas en vez de enfrentarlos con nuestras opiniones, lo que podría resentir la autoestima en un alto grado, ya que callarse por no enfadar o no hacer daño indica que damos más prioridad a los demás que a nosotros mismos.
Por mucho que intentes huir de los problemas, ellos siempre te estarán esperando a la vuelta de la esquina para que los afrontes.
4. El poder de la adivinación
Consiste en mantenerse en silencio. No se dice lo que se piensa porque creemos que los demás están obligados a saber lo que nos pasa. Sin expresar sentimientos, deseamos que otros los adivinen y nos ayuden sin pedirlo.
Suele pasar la mayoría de veces en entornos familiares o de íntima amistad. Creemos que por el hecho de que nos quieren deben saber en todo momento lo que nos pasa y nos deben ayudar justamente en el momento que lo necesitamos. Un pensamiento muy erróneo porque por mucho que nos conozcan es difícil adivinar lo que cada cual necesita y siente en cada momento.
5. Dar todo por perdido
Consiste en tener un pensamiento tan negativo que se cree que por mucho que expresemos nuestros sentimientos no habrá solución. Entonces la persona no saca hacia afuera lo que siente porque no cree que nada se pueda solucionar.
Esta falta de esperanza puede acarrear grandes malestares y tristezas, porque sin una visión positiva y esperanzadora se cae en el estancamiento. La persona se deja llevar por la corriente sin poner nada de su parte, porque piensa que nada se puede hacer por mucho que se queje o diga lo que siente.
6. Baja autoestima e incapacidad de expresar sentimientos
Una baja autoestima provoca la incapacidad de expresar sentimientos, porquese piensa que uno no tiene el derecho de pedir nada. También se tiende a pensar que la opinión propia no interesa a los demás, así que se opta por guardarse las cosas.
Si uno mismo no se siente valioso, no creerá que vale la pena expresarse ante el mundo. Debemos recordar que cada ser humano de este planeta puede hacer algo valioso y puede ser importante para alguien. Siempre se puede ser brillante en alguna faceta, así que date el valor que te mereces, ya que tenemos los mismos derechos que cualquier otra persona.
«La vida es muy corta para ocultar tus sentimientos, no tengas miedo a expresar lo que sientes»
La neurobiología ha experimentado un enorme impulso en los últimos años. La posibilidad de investigar con sujetos vivos las zonas del cerebro que están funcionando cuando llevan a cabo tareas concretas, o las que aparecen dañadas en determinados pacientes con trastornos mentales, ha permitido avanzar a un ritmo rápido en el desciframiento de las claves de la actividad cerebral. Técnicas de investigación no invasivas, como la tomografía por emisión de positrones (PET), o la imagen por resonancia magnética funcional (fMRI), son los instrumentos clave de las nuevas investigaciones. Por primera vez ha podido abordarse, desde una perspectiva realmente científica, el estudio de los procesos cerebrales que acompañan o constituyen la experiencia consciente. Cientos de artículos especializados y un buen número de libros, algunos con indiscutible éxito de ventas, han contribuido al progreso de la investigación y a la divulgación de lo que se conoce hasta el momento. En ambas tareas, científica y divulgativa, sobresale con fuerza la figura del neurólogo portugués Antonio Damasio, autor del libro En busca de Spinoza, objeto de esta reseña. Damasio, director del Departamento de Neurología del Centro Médico de la Universidad de Iowa y profesor adjunto en el Instituto Salk de La Jolla, California, recibió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica el pasado año 2005 precisamente por su aportación esencial para conocer los mecanismos que rigen el funcionamiento del cerebro y por su contribución a la lucha contra enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer.
LAS EMOCIONES SON COMO UN LIBRO, EN CADA PAGINA SE PUEDE CONOCER MAS, HATA EL PUNTO EN QUE TODO O TE SORPRENDE O TE ARRUINA UN COMCEPTO, LAS EMOCIONES QUE DEMUESTRAS SON LO QUE LOS DEMAS VEN DE TI, Y ADEMAS LO QUE DEJA PENSAR A LOS DEMAS DE TU SER.
NOS MUESTRA COMO LA PSICOLOGIA DEPENDE DEL INTERIOR DE LAS PERSONAS .
Un sentimiento es un estado del ánimo que se produce por causas que lo impresionan, y éstas pueden ser alegres y felices, o dolorosas y tristes. El sentimiento surge como resultado de una emoción que permite que el sujeto sea conciente de su estado anímico.
Los sentimientos están vinculados a la dinámica cerebral y determinan cómo una personareacciona ante distintos eventos. Se trata de impulsos de la sensibilidad hacia aquello imaginado como positivo o negativo.
En otras palabras, los sentimientos son emociones conceptualizadas que determinan el estado de ánimo. Cuando éstos son sanos, es posible alcanzar la felicidad y conseguir que la dinámica cerebral fluya con normalidad. En el caso contrario, se experimenta un desequilibrio emocional que puede derivar en el surgimiento de trastornos tales como la depresión.
Los cambios en las cargas emocionales determinan las características de los sentimientos. Las emociones pueden ser breves en el tiempo, pero generar sentimientos que subsistan a lo largo de los años.
Básicamente, los sentimientos se clasifican en positivos(cuando promueven las buenas obras) y negativos (si fomentan las malas acciones). Es común, asimismo, que se recomiende luchar contra estos últimos para alcanzar la paz interior. Buenos o malos, sin embargo, ambos grupos comparten la imposibilidad de ser transmitidos con precisión.
Esta división de los sentimientos según parámetros de la moral y la ética resulta muy inestable, ya que varía considerablemente dependiendo de los ojos que la miran. La lucha por entender el bien y el mal es probablemente el legado más antiguo que acarreamos como especie; nadie en su sano juicio se atrevería a admitir públicamente que hace el mal a los demás, así como muy pocas personas se privarían de gritar a los cuatro vientos que ayuda a los desfavorecidos.
Pero, ¿cómo saber si un sentimiento es positivo o negativo? Basándonos en los ejemplos más populares, podemos decir que desear la muerte a alguien es malo, mientras que alegrarnos por el nacimiento de un bebé sano es bueno. Si aceptamos la veracidad de estas declaraciones, entonces surge una grave contradicción entre dichos principios y algunas situaciones muy particulares, ésas que nos obligan a cuestionarnos nuestros principios.
Cuando un niño es maltratado por un mayor, se crea en él un odio que, en muchos casos, lo lleva a desear con todas sus fuerzas que su agresor muera. Claro está que no se trata de pensamientos alegres o constructivos, y que siempre es preferible trabajar para canalizar la ira de manera sana, pero sin duda resulta difícil calificar de la misma forma los sentimientos de una víctima hacia su abusador que la envidia de alguien por el coche de su vecino.
Esto nos lleva a una clasificación más compleja, que intenta ahondar en las razones que dan origen a los sentimientos, para determinar, de alguna forma, si son justificables. A pesar de todos los estudios que puedan realizarse acerca de la sensibilidad humana, se trata de un terreno que parece imposible de dominar, especialmente cuando entran en juego, por ejemplo, el amor, el odio, la frustración y la pasión.
Con respecto a los sentimientos de la gente hacia la infancia, es difícil encontrar un par de ojos que no se iluminen ante la noticia de un embarazo, o al ver la sonrisa inocente de un niño. Sin embargo, esta alegría que la mayoría siente al pensar en un nacimiento no parece hacer caso a ciertas problemáticas muy relacionadas con la procreación humana, tales como la sobrepoblación y la pobreza, dependiendo del caso.
Entristecerse por ver a una mujer embarazada no necesariamente significa odiar la vida; al contrario, si se trata de una persona sin recursos, o que sufre de una enfermedad terminal o bien que fue víctima de una violación, la decepción ante tal cuadro podría ser la forma más positiva y productiva de reaccionar, la más generosa para con la criatura que se gesta en su vientre.
ES LA IMAGEN QUE PUEDE DAR A ENTENDER QUE 5G O QUINTA GENERACIÓN ES LO MAS INNOVADOR DE ESTA ÉPOCA SEGÚN LA TECNOLOGÍA ES PRACTICAMENTE UNA RENOVACION CON RESPECTO A LO COTIDIANO QUE PODRIA VERSE COMO 3G Y EL TAN CERCANO 4G
Pero todavía hay quien no termina de entender qué es todo esto del 5G, ni siquiera algunos presidentes de grandes potencias, por lo que vamos a explicarte qué es exactamente el 5G, qué promesas trae la industria con este nuevo estándar, y qué diferencias tiene con la actual red 4G LTE.
El 5G es la quinta generación de las tecnologías y estándares de comunicación inalámbrica, el Internet que utilizan dispositivos como tu teléfono móvil para permitirte conectarte a la red en cualquier sitio. Por lo tanto, no tienes que pensar en este término como algo nuevo, ya que no deja de ser un desarrollo o evolución del actual 4G/LTE.
La idea detrás de este desarrollo es la de permitirte llamar por teléfono, escribir como hasta ahora, y sobre todo, navegar por Internet a una velocidad muchísimo más alta que la actual, todo ello mientras se permite que más dispositivos se estén conectando al mismo tiempo. ¿Te acuerdas de cómo la velocidad que tenías hace unos años en el WiFi de tu casa era muchísimo más lenta que la de ahora? Pues esto es algo parecido, pero con las conexiones móviles.
De hecho, ya que estás haciendo uso de tu memoria, quizá todavía te des cuenta de lo mucho que mejoró tu conexión cuando empezaste a cambiar la conectividad 3G del móvil para aprovechar el 4G, pasaste a poder navegar a velocidades mucho más potentes que te permiten ver sin problemas las webs actuales, pues este es un nuevo salto evolutivo.
Esta quinta generación de comunicaciones inalámbricas es la que va a intentar que ver una web en el móvil sea como abrir cualquier otro archivo, con una velocidad tan rápida que deberíamos poder cargar vídeos en Ultra HD o modelos en 3D casi sin pestañear. El estándar oficial ya ha sido aprobado, y promete ser entre 10 y 20 veces más rápido que las actuales conexiones móviles.
Verás que en esta explicación te estoy hablando siempre de promesas, y eso es porque se trata de una red que todavía no ha sido desplegada. El estándar existe, los primeros móviles en soportarlo ya han sido presentado, y operadoras como Vodafone ya han anunciado que empezarán a desplegarlo. Pero actualmente todavía no lo puedes utilizar, por lo que queda por ver si realmente se cumplen esas predicciones de velocidades desde el principio o si tardan todavía un poco en llegar.
De lo que estamos seguros es de que sobre el papel, el 5G es una tecnología casi imprescindible para sobrevivir al cuello de botella electromagnético que existe en las grandes aglomeraciones urbanas hoy en día. Con cada vez más dispositivos conectados, hace falta una mayor capacidad y permitir que todavía más se puedan conectar para, por ejemplo, soportar un ecosistema de coches inteligentes siempre conectados o el cada vez más desarrollado Internet de las Cosas